En la función respiratoria del cuerpo influyen simultáneamente numerosos factores, algunas veces de manera contradictoria. En su mayoría, los factores físicos, mentales y ambientales, están sujetos al papel de la voluntad. Aprehender y poner en práctica ciertas pautas respiratorias saludables, durante la práctica de Asana, como en la vida diaria, puede cambiar el estilo de vida de una persona. Para entender cómo opera la voluntad en el marco práctico de las posturas de yoga, es importante conocer al protagonista de este artículo: el músculo diafragma.


El diafragma respiratorio es un músculo ciertamente tímido. Completamente oculto en el interior del torso, la mayoría de personas apenas posee una noción elemental de su definición y uso. Una descripción amable sería decir que consiste en una bóveda de músculos y tendones que cubre en una línea horizontal el tronco y separa la cavidad torácica de la cavidad abdominal. En sus extremos, unido a la base de la caja torácica y a la columna lumbar. Su forma de paracaídas se ajusta a la situación y movimiento de la columna vertebral. Su estructura interna está formada por un tendón central, una porción costal y una crural. El tendón central conforma el eje superior de la bóveda que flota sobre las fibras musculares de las porciones costal y crural. El diafragma alcanza su mayor superficie en la porción costal, cuyas fibras musculares se abren hacia abajo desde el tendón central y se comunican con el borde inferior de la caja torácica. La porción crural se divide a su vez en los pilares derecho e izquierdo, conectados hacia delante de la columna lumbar y seprados entre sí por la aorta, en su paso de la cavidad torácica a la cavidad abdominal. El músculo diafragma es sensible al tacto palpando con los dedos por debajo de la caja torácica y siguiendo su borde inferior. Sin embargo, no puede tocarse en la parte trasera, por imposición de la musculatura profunda de la espalda.

Por su anatomía y conexión con el músculo psoas, es probablemente uno de los músculos más interesantes y complejos de estudio. Su forma de membrana le permite adaptarse a su entorno inmediato, esto es: corazón, pulmones, órganos abdominales y caja torácica.


Muchos de los principios que afectan a la respiración controlada se aplican mediante el conocimiento de la presencia del diafragma en el cuerpo. A diferencia de la respiración abdominal, la respiración diafragmática requiere prestar atención y regular la tensión del abdomen. Es importante ser cuidadoso a la hora de no intercalar una pausa al final de la inspiración, o la espiración. Devenir el observador de la naturaleza elíptica de la respiración, y acoplar la inspiración a la espiración exactamente como si tomaramos la curva de la elipse con suavidad.