Reeducación por el movimiento

¿Has oído hablar de la propiocepción? En yoga jugamos con este “sexto sentido” continuamente.

La propiocepción es el sentido que nos da información relativa a la posición, orientación e inclinación del cuerpo en el espacio, en función de las sensaciones del movimiento (sensaciones cinestésicas). Los receptores o terminaciones nerviosas de la propiocepción están localizados en los músculos, tendones, articulaciones y oído interno.

Sabemos que el sentido de la propiocepción condiciona la autoimagen que tenemos de nosotros mismos.

Hoy en día sabemos que los bebés empiezan a construir la imagen de sí mismos, en su relación con la realidad exterior a partir del contacto que se establece en primer lugar por los labios y la boca. Por medio de ellos, el bebé reconoce a su madre en primer lugar. En la medida en que la acción de las manos interviene, ayudándose en la tarea de la boca, aparece el tacto.

A partir de ahí progresa hacia el descubrimiento de otras partes del cuerpo, y conoce sus nociones de distancia y volumen. El descubrimiento del tiempo empieza en la coordinación de los procesos de respirar y tragar; conectados ambos con los movimientos de los labios, la boca, el maxilar, la nariz…

La exploración del mundo es consecuencia del efecto de 3 factores en el bebé: herencia, educación y auto-educación.

  • La herencia es el patrimonio biológico. Condicionada por la forma y capacidad del sistema nervioso, estructura ósea, músculos, tejidos, glándulas, piel, sentidos. La autoimagen se desarrolla a partir de sus acciones y reacciones en el curso normal de la experiencia.
  • De la educación resulta en gran medida la dirección que seguirá la auto-educación que constituye el elemento más activo de nuestro desarrollo y que, en lo social, empleamos con frecuencia mayor que los elementos de origen biológico.
  • La auto-educación influye en la selección de material que elegimos para construir la identidad.

La autoimagen que resulta fruto de la exploración del bebé está a su vez gobernada por los 4 componentes de la acción (movimiento, sensación, sentimiento y pensamiento). La acción brinda una aproximación a la realidad que mejora haciendo entrar en juego varios de los sentidos, que tienden a corregirse entre sí.

Al ser en gran medida estática, nuestra autoimagen es más limitada que nuestro potencial real.

Como práctica, se propone “volver a nacer” a través de la exploración del movimiento, la sensación, el sentimiento y el pensamiento. Descansar y observar el cambio operado en contacto con el suelo.

Fórmula inicial:

Herencia biológica+Educación+Autoeducación = Autoimagen/Propiocepción = Identidad

Tres principios:

1. El método aprendido desaloja las prácticas naturales o anteriores. 2. El movimiento es la base del conocimiento.
3. Cuanto más simple es la acción más tarda en perfeccionarse.

Fórmula propuesta:

Sensación+Movimiento+Sentimiento+Pensamiento = Exploración = Nueva identidad/Reeducación propioceptiva

Que tengas una semana por re-descubrir. NAMASTE.


Bibliografía:

FELDENKRAIS, M. El poder del yo. La autotransformación a través de la espontaneidad. Ed. Paidós Ibérica, S.A. 1. ed. (05/1995)FELDENKRAIS, M. Autoconciencia por el movimiento: Ejercicios fáciles para mejorar tu postura, visión, imaginación y desarrollo personal. Paidós Ibérica, S.A. 1. ed. 1a imp. (03/04/2014)

FREE, P. J. Despierta la sabiduría de tu cuerpo. Ed. Urano. 1a ed., 1a imp.(08/01/1997) KELEMAN, S. Anatomía emocional: la estructura de la experiencia somática. Ed. Desclée de Brouwer, S.A. 1a ed., 8a imp. (10/02/1997)