Memoria del primer viaje a Marruecos juntos.

Es revelador embarcarse en una aventura como la organización de un primer viaje a Marruecos de yoga y surf y descubrir tan buena conexión entre las personas que se acercan a una y otra práctica. Podría escribir muchos viajes sobre este único viaje. El viaje que ha vivido cada uno, interno y externo. El camino que nos llevó desde Casablanca hasta Agadir, surfeando un mar de nubes en un avión de hélice. Los momentos en los que pudimos contener el aliento por no gritar cuando la belleza del atardecer desbordaba los sentidos. ¡Tantas veces al día!

Los viajeros unidos a la aventura fueron llegando desde Madrid, Biarritz y Girona a Anza. Allí nos esperaba el equipo de Blue Waves con la sonrisa en los labios, porque probablemente lo realmente bueno de la vida es su juego. Practicábamos yogasana al amanecer, pese al frío, viendo el cielo vestirse de día. Aliviando cualquier molestia provocada por todo rastro de fatiga o contracción por remar contra la corriente.

Además de practicar secuencias dinámicas, sintiéndonos en casa, enfocamos el viaje con una actitud de distensión. Prestando atención a la postura física, pero también soltando con cariño las malas posturas “vitales” que a menudo nos tienen inútilmente atrapados en el pasado. Abrazando el presente continuo. 

Y aquí los tenéis, valientes sobre las olas de la vida, Raúl imparable, María inconmensurable, Valeria invencible y Marta tan inspiradora que en sus ojos pude ver la profundidad del mar.

Aprendí de ellos al verlos sobre la tabla que las ganas de volar son un bien común a todo ser humano. Que en las ganas de soltar la lucha empezamos a prepararnos para la felicidad. Y a medida que nos hacemos fácil el camino, abrimos paso a la escucha, se liberan capas de tensión, y la alegría y la comprensión emergen de manera natural. Sobre la esterilla, han sido grandes maestros en el arte de la autoescucha, el respeto de sí, y la disciplina. Con los días, sus cuerpos se moldearon, honrando al espacio interno que abre la respiración, y se llevaron a casa (o así lo deseo) un mayor grado de confianza en sí mismos.

Me dejo muchas personas, a las que me gustará agradecer con un abrazo de letras el viaje, Gela, Inma, Guille, Eva, Bruno, Tono, Andrea, Jamal, Xavi, Nadia, … ¡todos ángeles!

He aquí un resumen de este viaje para ir abriendo el apetito, ¡ya tenemos nuevas fechas para volver juntos a practicar yoga y surf al sur de Marruecos! (Semana Santa 2017; 13 al 17 de abril. Más info. en este enlace). Con toda la luz del viaje todavía en los ojos recuerdo con agradecimiento la oportunidad de haber despertado la inquietud del viaje fuera de las fronteras de España. De vincular la experiencia del conocimiento intuitivo que ofrece el yoga a otras formas de exploración del cuerpo y de la mente. Agradecida en especial a los viajeros, de aquí y de allí, consagrados a buscar la mejor versión de sí mismos detrás de toda experiencia humana.